Inicios

viernes, 20 de marzo de 2009

Nunca he tenido un blog.
No soy persona de convertir en palabras mis pensamientos o sentimientos, siempre me ha gustado mas la acción o la comunicación de viva voz. Siempre he preferido el contacto directo con las personas que me rodean y el poder comprobar cuales son sus reacciones de primera mano.
Sin embargo, aquí me tenéis, escribiendo un blog. Sin saber que pensaréis de lo que estáis leyendo y sin poder ver el efecto que en vosotros causaran mis palabras.
Pero siendo sinceros, no es que me importe demasiado ya.

La decisión de comenzar a publicar un "diario" viene a raíz de la época tempestuosa por la que estoy pasando y en la que, poco a poco, voy perdiendo cada día un poco mas de humanidad. Humanidad, si. Hablo en términos grandiosos. Y estoy en mi pleno derecho. Al fin y al cabo, nadie puede impedírmelo. Es la magia de los blogs.

Hace unos días me di cuenta de algo muy importante. Algo que me está haciendo ver la vida con otros ojos. Unos ojos mucho mas tristes pero realistas. Unos ojos que no tienen nada que ver con los ojos que tenía hace apenas unos meses. Tanto nos puede cambiar la vida un acontecimiento que para otros puede resultar de lo mas nimio.

Iba hacia clase, como cada mañana entre semana, falto de motivación alguna y con apenas unas horas de sueño, atrapado en una rutina que odio y que me resulta especialmente molesta en días como aquel. Caminando, mirando hacia el cielo como de costumbre en busca de cualquier cosa que me maravillase, me asaltó de repente una pregunta: ¿Es el hombre bueno por naturaleza? Hace ya algunos siglos, en plena Ilustración, dos grandes pensadores establecieron teorías opuestas sobre el tema. Por un lado el francés Jean-Jacques Rousseau, que defendía que "El hombre es bueno por naturaleza" -De la Educación- por otro su "opositor", en inglés Thomas Hobbes, que relanzaba la idea expuesta por Plauto hacía ya mas de dos milenios y que podría resumirse en la frase "El hombre es un lobo para el hombre". Y a fecha actual, me dio a mi por filosofar al respecto.

Según mi perspectiva, los dos estaban en lo cierto. El hombre es un ser vil y despreciable, egoísta y falto de escrúpulos que antepone sus deseos a todo lo demás. Las guerras, las persecuciones y masacres étnicas, la miseria, la desigualdad social y económica... Son males de los que no podemos escapar a nivel mundial, como especie. Y a nivel mas mundano, mas personal, nos comportamos exactamente igual: Como bestias egocéntricas que solo saben mirarse en ombligo para ver cuanto mas de lo que desean cabe en el hueco de sus brazos abiertos. Es así de triste y cierto. Pero por otro lado nos encontramos con hombres y mujeres que lo dan todo por los demás. Hombres y mujeres de naturaleza bondadosa. Personas que podrían hacer de este un mundo mas bello si los representantes del primer grupo les dejaran. No hay que ser un Mahatma Gandhi para tener buen corazón, solo querer ayudar.

¿Entonces? ¿Cómo pueden convivir estas dos especies de personas? La respuesta que yo obtuve, gracias a mi experiencia personal, es que no pueden. Esa fue mi conclusión. En estos tiempos que corren en los que la libertad de actuación se defiende por encima de todo lo demás y se cultivan la "individualidad" dentro de la masa y las "ideas propias" colectivas, los hombres y mujeres buenos están en peligro de extinción. Mientras que las grandes empresas crecen y sus grandes empresarios se enriquecen amasando enormes fortunas personales, familias al completo ven cambiar su modo de vida porque los que se ocupaban de ellas se han quedado sin trabajo. Vivimos tiempos de crisis. Pero no solo de crisis financiera. Sino de crisis social, de crisis espiritual y moral. Los viejos valores han muerto. Van cayendo uno tras otro bajo las botas de aquellos egoístas sin escrúpulos que se deshacen de los hombres y mujeres buenos. O que les llevan a rendirse y dejarse llevar, resignados, por las corrientes actuales como barcos a la deriva.

Así es como me encuentro yo ahora mismo. Navegando a la deriva, sin velas ni rumbo, dejándome arrastrar por la corriente de la sociedad. ¿Es bueno ser bueno hoy en día? No, no lo es. Porque la bondad es sufrimiento. Para el que es bueno y para los que le rodean. Si el hombre es un lobo para el hombre, y las únicas ataduras que lo mantiene a raya son las que impone la sociedad, en una sociedad en la que ya no hay cadenas, ¿Qué contiene al lobo? Nada. Y así vamos.
Ser bueno hoy en día es como ser un apestado en el medievo. La gente te mira mal, se aparta de ti a la voz de "Si es que de bueno, eres tonto" "Te estás dejando pisar por todos" "Nunca romperías tu código moral por mi"... Un hombre bueno, rodeado de lobos, es un hombre condenado.

Ya no voy a ser mas buena gente. Ya no seré ese tipo al que todo el mundo acude cuando tiene problemas pero del que todo el mundo se aparta cuando esos problemas se interponen en sus deseos egoístas. Ya no daré mas consejos. Ni mas palmaditas en la espalda. Ya no lloraré por la gente de mi alrededor, devanándome los sesos en busca de la manera de curar sus afecciones. Ya no llevaré sonrisas a la cara de nadie. Ya no mas preocupación, ni consternación, ni apoyo. Ya no mas.

Voy a dejar de ser uno de esos hombres en peligro de extinción y voy a empezar a jugar en los términos que se imponen. La humanidad se encuentra en constante guerra, los unos contra los otros. Voy a alzar mi bandera, que ondeará al viento como un nuevo desafío. Y voy a gritar mi nuevo lema, para que todo el mundo lo escuche: Si no estás conmigo, estás contra mí.

Y de ahí viene el nombre del blog. Del óxido que es la maldad que nos corroe a todos, tarde o temprano, por el motivo que sea.

Son las cuatro de la mañana. Tengo demasiado sueño físico pero muy pocas ganas de dormir. No voy a releer el texto, así que quizá, cuando mañana le eche un vistazo, me arrepienta de haberlo escrito. O quizá no. Quizá mañana ya no me importen esas cosas tampoco. Quizá ni siquiera haya mañana.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo en muchos terminos,pero me parece de hipocritas tacharnos los unos a los otros de buenos o de malos,ya que no son mas que facetas de uno mismo: Todos somos egoistas,amables,sinceros,mentirosos...Solo depende del momento,lugar,circunstancia.Aun asi,un placer leer tus letras.Disimulas bien eso de q no t gusta escribir :P Un saludo

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